domingo, 29 de agosto de 2010

Sobre ALEJANDRO SANZ

Ayer fue el concierto, fue increíble, Alejandro Sanz es uno de los artistas más internacionales actualmente (no sólo para los países de lengua española sino para los Estados Unidos también):

http://www.webtenerife.com/Agenda/alesanz.htm?wbc_purpose=Basic&WBCMODE=Pres&Lang=es

Como ejemplo, bien vale esta canción:

http://www.youtube.com/watch?v=9SJyCz1OSHM

(preciosa canción - letra en: http://www.musica.com/letras.asp?letra=1724558 )


Frases de algunas canciones de Alejandro Sanz:

"Abro puertas que alguien me cerró

Y no busco más sentido a mi dolor"

"Como la tarde que te perdiste.
Y encontraste el corazón'"

"Viviendo tan deprisa la vida no se aprecia"

Pues eso, pienso que es bueno para todos vivir más tranquilos, buscando nuestro
propio paraíso en lo que tenemos y en las cosas pequeñas...

I

;-)

¿CUÁL ES TU VERSIÓN DEL PARAÍSO?

Cuál es tu versión del paraíso?

Ejemplos:

http://www.youtube.com/watch?v=KlnfkhwQEWI&feature=related

martes, 10 de agosto de 2010

PARA LOS QUE OLVIDAN POR QUÉ VIVEN

Texto de Pablo Neruda, para los que a veces olvidan por qué viven:

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente
quien no voltea la mesa, cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee, quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo
exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

domingo, 18 de julio de 2010

Otros ''¿y si?'' (ver lo publicado a lo largo de julio)

Beatriz Leal Gutiérrez

¿Y si yo ya no fuera yo?

El 11 de julio a las 2:11

Isabel Guerreiro y si no hubiera

"Y SI" todos supiéramos dónde ir.

El 12 de julio a las 22:05

Annie Ferrand

¿Y si todos y cada uno supieran escuchar antes que hablar?
¿Y si todos y cada uno supieran aprender antes que enseñar?
¿Y si todos y cada uno supieran obedecer antes que mandar ?

jueves, 15 de julio de 2010

Otro ''¿Y SI...?'' (ver también lo publicado el 7 de julio)

Noemí Hernández

(Noemí es una gran periodista, trabaja en Radio Nacional de España y es una buena amiga de Canarias Cultural - nos ha cedido este bonito texto, espero que alguno de ustedes puedan escribir su propio ''¿Y SI...?'' inspirados por este texto
;-) )

El 10 de julio a las 12:52

¿Y si finalmente esa noche nadie me hubiera empujado a salir?
El primer día de enero llegó con el cansancio de un treinta y uno de mucho trabajo en la panadería de mis padres. El cuerpo me pedía comerme las uvas en casa y dormir infinitamente. Pero allí estaba mi amiga de siempre empujándome a la celebración del 2010: "Al menos algo de fiesta para ver el ambiente, anda". Y a regañadientes accedí a vestirme, maquillarme y colocar la sonrisa de año nuevo.

Pasaron tres horas y estaba derrotada, decidí marcharme. Antes quise pasar por el Búho, mi hermano debía estar ahí, imaginé que con más copas de las que engañan un alcoholímetro, así que me presté a pasar y ofrecerle mis servicios de taxista. Lo vi, me comentó que podía conducir e intenté salir del local en el que no cabía ni un alfiler. Miré de reojo a alguien que sonreía con mucha gracia, desprendiendo energía positiva, torné la mirada para no resultar indiscreta, encontré otra mirada conocida que me disponía a saludar pero alguien me agarró la mano y me dio la vuelta.

El chico de la mirada divertida me invitaba a bailar. No pude resistirme. Bailamos y hablamos. Hablamos y bailamos. Pasó hora y media y, entonces, sí debía irme. Vivía de pura inercia. Compartimos emails y nos despedimos.

A 10 de julio de 2010 Dani, el chico de atractivo optimismo, es mi pareja y es muy probable que el próximo año a estas alturas sea mi marido.

¿Y si no hubiera salido esa madrugada de 1 de enero?

lunes, 12 de julio de 2010

PEDRITO CAMPEÓN DEL MUNDO

Preciosa historia de un tinerfeño, un canario, que ayer se convirtió en campeón del mundo de fútbol y que hace 2 años jugaba en tercera división:

LA ULTIMA Y con golazo (texto de Pedrito Emilio Pérez de Rozas)

Sí, sé que estas historias existen en la vida real. Que parecen fabricadas por novelistas dignos del Nobel, que tienen aires de ser un producto de la mejor y más curiosa imaginación, que las ves escritas en libros, relatadas en televisión o siendo el tuétano de una gran película y hasta crees, como ocurre con los films de Almodovar, “cómo se ha pasado este hombre, a quien se le ocurre una historia así”. Y la historia, esa y otras muchas, existen, son ciertas, reales….como la vida misma. Es más, tal vez a ustedes, a muchos de ustedes, incluso la del propio muchachote Busquets, de la Tercera División, perdón, de Barbastro, la primera final que ganó Pep Guardiola, su primer título, su auténtica coronación, a la final del Mundial de Suráfrica, les parezca algo similar. Puede que sí. Pero Busquets es hijo de quien es, así que buena parte de sus genes le empujaban a ser un predestinado. Pero, no me digan que la historia de Pedrito no es para pellizcarse y no creerlo, hacer una serie de televisión o convertir su trayectoria en el videoclip de presentación de La Masia. No me lo imagino en el vestuario de la noche de Alemania. O sí. Allí, tan pancho, después de oír que Del Bosque lo había escogido ¡Dios! para ocupar la plaza del ‘Niño’ Torres, uno de esos monstruos intocables. Ya lo veo repasando, sobre su banco, toda la ropa y enseres que le había dejado el utillero de la selección para vertirse de corto. Y ya veo, presiento, a Valdés, Puyol, Piqué, Busquets, Xavi o Iniesta, mirándose de reojo y pensando para sus adentros algo así como “joder, la va a liar, este tío la va a liar, Vicente no sabe lo que ha hecho, o sí, y la va a liar”. Y allí estaba él, con la misma indiferencia, o no, no, que cuando Guardiola lo convirtió en ‘uno de los nuestros’, es decir, en uno de esos tipos nacidos para ganar, marcado a hierro candente con el espíritu promovido por Oriol Tort. Alguien debería de estar haciéndole un vídeo de su vida a este chico. Porque, cuando pasen los años, incluso él necesitará encerrarse un día en casa y ver lo que le ocurrió siendo tan joven, siendo tan nuevo, siendo tan desconocido, tan modesto, viviendo desde tan abajo, de tan lejos, tan solo, tan discreto y, sobre todo, tan colega, tan cómplice. Es ese chico, el hijo del gasolinero de Los Olivos (Adeje, Tenerife), de Juan Rodríguez, del mismo que cuando le llamé hace tres meses me dijo “aquí, ya ve, con las cabras”, quien debería de subir hoy las escaleras de ese estadio y recibir de Mandela la Copa del Mundo. Porque Pedrito es nuestro Mandela en miniatura, es el símbolo de cómo alguien, con pelea, sacrificio, fe y ahínco, puede elaborarse una vida celestial. Yo, si quiero que gane España, es por Pedrito.

sábado, 10 de julio de 2010

¿Y SI? (texto respuesta a otra entrada de Eva Andrade)

¿Y si no hubiera encendido la tele en aquel momento exacto?

Estabamos en mayo de 2007. Le había dado la razón a mi abuela, que me llevaba años insistiendo que tenía que aprender español, y en septiembre del año anterior había empezado la carrera de filología española. En una noche de mayo estaba sentada en el sillón viendo las noticias cuando salió un programa sobre el Second Life, un juego virtual tipo Sims. Me hizo gracia porque el Sims me encantaba y, muerta de curiosidad, fui a instalar dicho programa en el ordenador y me registré con el apellido Zabelin (sí, habían apellidos!) Estuve unas dos o tres noches dando paseos en ese mundo virtual y la verdad es que me estaba aburriendo que ni una ostra! Pensé, bueno le echo más un vistazo y nada, desinstalarlo que no me hace gracia. Pues, justo en ese momento entré en una 'sala' de baile y un tipo con el apellido Zabelin se acercó a mi hablando justo en español y llamandome 'hermana' (por los apellidos y tal). Pensé, guay una oportunidad para practicar español, que no me está saliendo muy bien. Estaba con un chico y una chica más. Nos montamos en unas bolitas y empezamos bailando, hasta que el tal Zabelin nos propuso cambiar de pareja para bailar. Bueno ok. Y empecé bailando con el otro chico. hablando hablando, pasaron horas. Ya los otros se habían ido y nosotros seguíamos allí. Mientras tanto me enteré que existía un archipiélago español llamado Islas Canarias y que el era de Tenerife (aquí yo corriendo al atlas a ver donde quedaba eso). Y nuestra cita siguió al día siguiente, al otro, al otro, ... De cita virtual pasamos al msn, al skype, a la videollamada.. Y en septiembre de ese año ese hombre que me parecía tan increíblemente hermoso decidió venir a verme: coger un avión hasta madrid y alquilar un coche para ir a oporto y estar conmigo simplemente 24 horas. Y fueron las 24 horas mas bonitas de mi vida. el tiempo pasó, nos fuimos encontrando cuando podíamos y cuando vine yo a Tenerife me enamoré de la isla... Y decidí que haría de todo para venir para aquí y estar al lado de aquel hombre tan precioso... Y lo cierto es que he estado viviendo los mejores años de vida: cumplió en mayo de 2007 tres años que 'conheci o meu cavaleiro andante' y cumple en agosto 1 año que estoy viviendo en esta isla preciosa.. Y estoy más feliz que nunca!

Aunque la historia sea larga y quiza resulte pesada, la verdad es que me pregunto a mi misma muchísimas veces: ¿Y si yo no hubiera visto las noticias aquel día?